Dracónidos - Humanoide


Nacidos de los dragones, como su propio nombre proclama, los dracónidos caminan orgullosos por las calles de Refugio. En la lejana Acania eran los nobles y señores absolutos, y su gobierno era incontestado. La situación cambió debido al éxodo y los seis meses de periplo, o eso creen el resto de las razas. Pero la realidad es que un dracónido no es nadie sin su Casa. Y sus antiguas Casas habían sido exterminados por la Plaga Roja en el Viejo Mundo. No tenían más alternativa que adoptar nuevas Casas. Y así lo hicieron con el pasaje y tripulación de cada uno de los navíos que les llevaban a una nueva esperanza. Más aún, aunque durante el viaje nominalmente ejercieron todavía un poder nobiliario absoluto, los rigores del viaje y los desafíos que enfrentaron nada más desembarcar en La Costa de los Supervivientes no les dejaron otra opción que ser pragmáticos. Se resignaron a una mayor independencia de las “razas menores” (así consideradas por ellos) y compartieron con ellos el gobierno con la creación del Salón Honorable.

Existen sólo cinco familias de dracónidos en Refugio, por un total de veintidós miembros. Cada una de las familias de Refugio tiene un Ancestro diferente: Oro, Plata, Verde, Azul y Cobre. Todas  ellas tienen un representante en el Salón Honorable, y son considerados aún “los nobles” entre los colonos.

Los dracónidos se parecen mucho a los dragones erigidos sobre sus patas traseras, pero sin cola ni alas. El color de sus finas y pequeñas escamas es generalmente broncíneo o de color del latón, con variaciones que llegan a ser desde rojizos a dorados, pasando por verdosos o plateados. Son altos y de complexión fuerte , frecuentemente superando los 6 pies y medio y pesando en torno a las 300 libras.  Sus manos y pies tiene sólo cuatro dedos que acaban en duras garras que ellos cortan y cuidan con esmero. La sangre de un dragón ancestral corre con más fuerza dentro de cada dracónido, confiriéndole tanto un color más próximo a él, así como una variación disminuida de su arma de aliento. Después de muchos años de enlaces concertados y mezcla de linajes, es posible encontrarse miembros de una familia que no compartan con la mayoría la misma coloración ni, por lo tanto, la misma sangre ancestral.

Para cualquier dracónido, su Casa es más importante que su propia vida. La "Casa" es un término político, asociado a una o más familias regentes y un señorío de súbditos, soldados y medios productivos. Cuando un dracónido habla de su "Casa" generalmente se refiere tanto a la familia que la gobierna, como a  cada uno de sus habitantes y posesiones. Es como el alijo ("hoard") de un dragón. El lugar donde habitan y donde reposa su riqueza y su prestigio.  Los dracónidos otorgan reverencia y respeto a su Casa por encima de cualquier cosa, incluso la magia o los dioses. La conducta de cada dracónido se refleja en el honor de su Casa, y traer deshonor para la Casa puede acarrear la expulsión y el exilio. Esto sucedió con el viejo Kriv Infatigable, que desde la Primera Batalla, vaga por el Nuevo Mundo cuando manchó el honor de su Casa permitiendo con su cansancio y somnolencia que los orcos del Reguero Sangriento pudieran escalar por sor sorpresa la empalizada y prender fuego al puerto. Así, cada dracónido conoce su jerarquía y obligaciones dentro de la Casa, y su honor le demanda que mantenga los vínculos de esa posición.

Un continuo impulso de perfeccionamiento refleja la autosuficiencia de esta raza. Los dracónidos valoran la habilidad y la excelencia en todos sus desafíos. Odian fallar, y se presionan a sí mismos hasta superar sus límites antes de abandonar en algo. Quizá si no hubieran seguido este instinto hubieran abandonado antes Acania y muchas más vidas se hubieran podido salvar. Alguno de los más sabios y empáticos dracónidos, como la venerable Arjhan Albatros, es lo que defienden en privado. Un dracónido tendrá el dominio de determinada habilidad como un objetivo vital.

Aunque todos los dracónidos luchan por ser autosuficientes, reconocen que la ayuda es necesaria en situaciones de dificultad. Ello le permite adoptar soluciones pragmáticas y efectivas para triunfar. Pero siempre intentarán encontrar la fuente de soluciones dentro de su Casa, siempre antes que solicitar ayuda a otras razas o incluso a los propios dioses.


Los Personajes jugadores dracónidos siguen todas las reglas del Manual (PHB) del Jugador salvo por las restricciones que aparecen en las Reglas caseras.

La pertenencia a una Casa u otra proporciona una pequeña ventaja diferente:

  • Casa Albatros: Acostumbrados a la adversidad. Todos los miembros de esta Casa tienen 1 pg más en su nivel 1.
  • Casa Infatigable: Miliciano. Todos los miembros de esta Casa tienen entrenamiento en un arma marcial adicional a las que le proporcione su clase. Si tienen entrenamiento en todas las armas marciales en su clase en el nivel 1, en su primer ataque de cada combate, si no son sorprendidos e impactan causarán 1 punto de daño adicional.
  • Casa Mensajero: Enviado diplomático. Todos los miembros de esta casa hablan un idioma adicional en su nivel 1 a elegir entre: gentes del mar (merfolk), kobold (nuevo dragonés), hombre lagarto (sslizargh), gnomo (habla veloz), orco (lengua de sangre) o gigante.
×
×

Back to top